¿QUÉ ES CAMPAMENTO SEWELL?

Ubicación y contexto

El Campamento Minero Sewell, está ubicado a 150 km. al sur oriente de la ciudad de Santiago,  (capital de Chile) en plena cordillera de Los Andes, de la Región de O´Higgins, a una altura de  2.300 m.s.n.m., en ladera del Cerro Negro, en la confluencia de los ríos Coya y El Teniente.

Este asentamiento nace en 1905, cuando el norteamericano William Braden inicia la explotación industrial de “El Teniente”, la mina subterránea de cobre más grande del mundo, hoy propiedad del estado de Chile. Estos antecedentes explican su fundación, su razón de ser y su tipificación como un “Company Town”, (ciudades industriales creadas por una empresa para atender sus necesidades productivas)

Sewell o la “Ciudad de las Escaleras” es uno de los lugares más originales del mundo, su  fundación significó audacia y esfuerzo para vencer la abrupta geografía y el difícil clima de la alta cordillera. Su singular arquitectura muestra un diseño funcional e ingeniosas técnicas constructivas, al usar la madera y el acero con magníficos resultados. Sewell forjó también una particular cultura, combinación de costumbres chilenas y norteamericanas, que permitió regular adecuadamente las tensiones sociales que anidan en toda comunidad.

Más allá de lo productivo y constructivo, Sewell es un majestuoso y emotivo “SIMBOLO” que expresa el esfuerzo y espíritu colectivo para vencer las adversidades y producir un bien  patrimonial de valor universal excepcional, por ello en 1998 fue declarado Monumento Nacional y el 2006 logró su  declaratoria como “Sitio del Patrimonio  Mundial de la UNESCO”.

Reseña Histórica

La mina El Teniente era ya explotada en tiempos prehispánicos por los indígenas chilenos, quienes fabricaban joyas y piezas ceremoniales de cobre. En los siglos XV, XVI y XVII los españoles extrajeron cobre para fabricar armas y utensilios domésticos, pero en el siglo XVIII  su  explotación fue decayendo debido al difícil acceso y clima invernal. 

Para 1760 la mina era conocida como “Fortuna”, pero luego cambió su nombre por la actual denominación de “El Teniente”, que alude a la condición de teniente del Ejército Libertador de Chile que tenía don Juan de Dios Correa de Saa, esposo de doña Nicolasa de Toro (nieta de Mateo de Toro Zambrano) quien aportó al matrimonio, la Hacienda La Compañía en cuyo territorio se ubicaba la mina.

En 1897 la mina fue comprada por Enrique Concha y Toro y Carlos Irarrázaval, quienesencargaron un levantamiento, y constataron que su explotación reclamaba grandes capitales, por ello apelaron a  los contactos y conocimientos del ingeniero italiano Marco Chiapponi, quien de inmediato,  pensó en el entusiasta ingeniero de minas norteamericano William Braden, al que había conocido en 1894.

A comienzos de 1904, el visionario Braden, vino a Chile para conocer la mina y ese mismo año adquirió los derechos del mineral, fundando la compañía Rancagua Mines con sede en Portland, Maine, Estados Unidos. Braden se asoció con Barton Sewell para dirigir la mina, sin embargo, Sewell nunca puso pie en Chile, limitándose a participar del negocio como alto ejecutivo de la empresa.

En 1905 la compañía cambió su nombre a Braden Copper Company, la que fue autorizada para operar en Chile el 29 de abril de 1905 por decreto del presidente Germán Riesco. Mediante una pequeña planta de concentración, para tratar 250 Toneladas de mineral por día, la Braden Copper Co. inició sus operaciones, creando así el primer asentamiento llamado “El Establecimiento” y dando nacimiento a la Gran Minería del Cobre en Chile.

Tras la muerte de Burton Sewell (1915), y aprovechando que Braden, estaba embarcado en la apertura de nuevos yacimientos en el norte de Chile, los hermanos Guggenheim tomaron el control de la compañía. Ese mismo año el Establecimiento cambió su nombre por “Sewell” en honor Barton Sewell. Más tarde, en 1916, el 95% de las acciones de Braden Copper Co. pasaron a manos de la Kennecott Corporation, convirtiéndose en filial de esta última.
En 1967 en el Gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, se realizó la “Chilenización del Cobre” para ello se creó la “Sociedad Minera El Teniente” en la cual el Estado de Chile, tuvo la propiedad del 51% de la nueva compañía, en tanto que la Kennecott Co. tuvo el 49% de ella.
En julio de 1971 en el Gobierno del Presidente Salvador Allende, el Congreso de Chile aprobó por unanimidad la “Nacionalización del Cobre”, con ello el Estado Chileno alcanzó el 100% de la propiedad de la Mina El Teniente (y otros grandes yacimientos de la gran minería del cobre). Hoy la mina el Teniente opera bajo nombre de “División El Teniente”, la que forma del Corporación del Cobre de Chile, Codelco, creada el 01 de abril del año 1976.

HISTORIA

DESARROLLO DEL CAMPAMENTO
Primeras instalaciones 1905 - 1910

En 1905 se inicia la construcción de un camino entre la mina y el valle, una pequeña una planta para procesar 250 Ton./día de mineral, una central hidroeléctrica y las primeras viviendas para trabajadores. Con estas instalaciones en junio del 1906 se crea “El Establecimiento” primer asentamiento que llegó albergar a 2.500 personas, con ello la Braden Copper Co.” inicia sus operaciones minero–industriales. En 1907 se instala una primitiva fundición, la que en 1922 fue trasladada a Caletones.

Ciudad Dispersa 1911 - 1916

En 1911 con la inauguración del tren Rancagua-Sewell se incrementó el transporte de maquinarias y materiales, ello permitió ampliar la planta para procesar mineral, cuya producción para 1916 llegó a 750 tonelada/día, tres veces más que en 1906.
Asimismo en esta época se construyen la población americana, los primeros edificios colectivos para trabajadores chilenos, el primer hospital, un centro social y la compañía de bomberos. Estas nuevas edificaciones permitieron en 1916 albergar una población de 9.000 personas. Sin embargo este crecimiento no logró integrar las diversas áreas del campamento, por ello esta etapa se denomina “Ciudad Dispersa o en formación”

Ciudad Consolidada 1917 – 1933

La primera guerra mundial incrementó significativamente la demanda de cobre, ello hizo necesario nuevamente ampliar las instalaciones productivas, entre ellas destacan: Punta de Rieles, la Planta Concentradora y la Subestación Eléctrica Colina.
Paralelamente para atender a una población que en 1918 alcanzaba a 12.000 habitantes, se construyeron nuevos edificios colectivos de 3 a 5 pisos. Para 1919 existían 3 escuelas, 14 clubes sociales, Juzgado Civil, Cuartel de Policía, Registro Civil y Telégrafo Comercial. En 1920 fue inaugurado el nuevo Hospital.
Las ampliaciones productivas, los nuevos edificios para vivienda y equipamiento, junto a la habilitación de la gran escalera central sobre el trazado del antiguo andarivel, generaron un gran desarrollo de Sewell, definiendo y consolidando su singular estructura urbana.

Ciudad madura 1934 – 1966

En 1934 la producción alcanzó a 114.715 toneladas, la Segunda Guerra Mundial nuevamente aumento la producción, la que en 1945 llegó a 149.595 Toneladas.
En 1945 la compañía se había consolidado como una gran empresa, pero ese mismo año sucedió la “Tragedia del Humo” catástrofe de repercusión mundial, en que murieron asfixiados 355 mineros, producto de un incendio en la entrada a la mina. Este accidente originó nuevas y exigentes normas de seguridad, tanto para la producción, como para todos los ámbitos de la vida en el campamento, originando la nueva “cultura de la seguridad”.
Para 1950 Sewell era una “Ciudad Madura”, con gran cantidad de equipamiento y variados servicios, su singular estructura urbana compatibilizaba adecuadamente las necesidades productivas y habitacionales de 15.000 personas, con las limitaciones topográficas y climáticas propias del lugar.

La operación valle 1967 – 1980

En 1967 como consecuencia de la Chilenización del Cobre se creó la Sociedad Minera El Teniente, la nueva compañía formuló un plan para aumentar la producción a 280.000 toneladas por año, reducir los costos operativos y mejorar la conectividad de Sewell con Rancagua. Para ello se realizó la “Operación Valle” por la cual 15.000 sewellinos fueron trasladados a Rancagua, y se construyó la Carretera del Cobre, que redujo a una hora y quince minutos, el viaje que antes demoraba 5 horas en tren.
En 1970 el alto costo de mantener viviendas deshabitadas, originó un plan de demoliciones que consideró conservar los mejores edificios del área central y demoler los de las áreas periféricas. En 1979 se había demolido el 45 % de la superficie existente en 1966.

Ciudad dormitorio 1980 – 1998

Después de la Operación Valle y el Plan de Demoliciones, Sewell quedó deshabitado, pero la ejecución de nuevos proyectos mineros obligó a convertirlo en “Ciudad Dormitorio” para trabajadores contratistas, en 1986 la capacidad de alojamiento alcanzó a 5.000 trabajadores; para ello los edificios fueron transformados interiormente para aumentar su capacidad de alojamiento.
El uso de los edificios con estos fines, significó alterar severamente la disposición interior original de numerosos inmuebles, pero al menos permitió mantener en buen estado las techumbres y las redes sanitarias. A fines de 1998 como parte del Plan de Descontaminación de Caletones se puso término al alojamiento de contratistas en Sewell.

Ciudad Patrimonial 1998 - futuro

En 1998 el Campamento Sewell fue declarado Monumento Nacional, en la categoría de Zona típica y Pintoresca, considerando su singular solución urbana, la particular arquitectura de sus edificaciones y como un homenaje a quienes forjaron la Gran Minería del Cobre en Chile. 
Luego de ésta declaratoria, Codelco elaboró un Plan de Acción Estratégico, el que entre sus líneas de acción, propuso crear el Museo de la Gran Minería del Cobre, una fundación para gestionar la puesta en valor patrimonial del campamento y su postulación como Sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO, declaratoria que fue lograda exitosamente el año 2006. 
Junto con la postulación a UNESCO, se elaboró el Plan de Manejo del Sitio, instrumento que estableció los principios y las normas que debía guiar la consrvación y gestión del Bien, con tal prepósito el Plan de Manejo, estableció los siguientes planes específicos: Administración y Gestión, Conservación Patrimonial, Sustentabilidad Financiera, Seguridad y Medio Ambiente, Difusión, Investigación y Museología.
Hoy el Sitio es administrado por la Fundación Sewell, quien gestiona su puesta en valor, conforme a las definiciones del Plan de Manejo, demostrando que operación minera y conservación patrimonial son perfectamente compatibles.

Significado y Valores Patrimoniales

El Campamento Sewell, como asentamiento urbano, minero e industrial asociado a la extracción y procesamiento de cobre de la Mina El Teniente, es el primero de su tipo en Chile, por lo cual es la “Cuna de la Gran Minería del Cobre en Chile”.
Este asentamiento, desde su origen en 1905 hasta década de 1960 (cuando alcanza su máxima extensión) es producto del desarrollo económico moderno, derivado de la globalización y xconsolidación de los intercambios transcontinentales a gran escala, que llevaron considerables capitales de inversión de las naciones más industrializadas, a las más lejanas fronteras. 
Si en otra explotaciones mineras hay auge y decadencia, en el caso de El Teniente la prosperidad es sostenida, las reservas son enormes, y en la segunda mitad del siglo XX se realiza un proceso de nacionalización y estatización, el que tiene un trasfondo político, económico y social, que es común a muchas economías dependientes del mundo.
La instalación de explotaciones de capital y tecnología de las naciones más industrializadas en los países exportadores de materias primas, con trabajadores locales, convierten a estos bienes en escenario de un intenso diálogo cultural, que se aplica tanto en la esfera productiva-tecnológica; las relaciones laborales; los aspectos culturales, tales como formas de vida, convivencia, sociabilidad, lenguaje, mentalidad y expresiones artísticas.
Es este diálogo el que hace posible la explotación a gran escala de una enorme mina de cobre enclavada en la Cordillera de Los Andes, lejos de los centros poblados, con condiciones climáticas y topográficas extremas. Esta gesta fue posible no sólo por la importación de tecnología de punta sino también el ingenio para superar limitaciones técnicas, en duro proceso de ensayo, error y rectificación, que dio lugar a un aprendizaje y experiencia que fue aplicado en otras latitudes.

BIENES PATRIMONIALES

LO MINERO INDUSTRIAL
Sewell es producto de la visión, voluntad y tesón de empresarios y trabajadores para explotar a gran escala, en condiciones climáticas muy difíciles, con limitados medios humanos y materiales, una enorme mina enclavada en plena cordillera de Los Andes

La existencia del Concentrador es particularmente importante porque testimonia el nacimiento de Sewell, dado que ahí se instaló el primer molino y la primera fundición.
En sus orígenes este complejo fue el más moderno de su tipo, donde se usó por primera vez a escala industrial el sistema de flotación. Hoy las maquinarias del concentrador continúan funcionando en perfecto estado y son el más antiguo patrimonio industrial de Chile en operación.

LO URBANO ARQUITECTÓNICO
Sewell es uno de los lugares más originales y singulares del mundo, con escasas probabilidades de repetirse. El conjunto está organizado por la gran Escalera Central, espacio público a partir del cual se crea una red de circulaciones peatonales, que otorgan a la ciudad una concepción integradora de escala humana.

La ciudad quedó determinada por la necesidad de emplazar en la abrupta montaña, instalaciones productivas y viviendas para los trabajadores y sus familias. Así esta ciudad-campamento no nació para materializar un ideal urbano ni crear una arquitectura suntuosa.
Sewell es una ciudad atípica, cuyo valor urbano-arquitectónico, deriva de su emplazamiento en el majestuoso paisaje de los Andes, su particular estructura urbana, el diseño funcional y tipificado de sus edificaciones, el uso de ingeniosas técnicas constructivas y la capacidad de autosuficiencia de sus servicios.

LO SOCIO- CULTURAL
En Sewell coexistieron en un mismo y aislado lugar, el trabajo, la vivienda, los servicios y la recreación; ello generó un asentamiento altamente integrado. Vivir en Sewell implicaba cumplir las normas de la compañía y pertenecer a una comunidad, que reforzaba su cohesión por las frecuentes relaciones de trabajo y familiares de sus miembros.

La "cultura sewellina" quedó determinada por la combinación de costumbres chilenas y norteamericanas y los valores que la compañía impuso a quienes vivían en el campamento.
El estilo de vida impuesto por la empresa en función de la productividad, tienen como correlato una cultura y lenguaje peculiares, la riqueza de la vida comunitaria y una intensa cohesión y sentido de pertenencia, el cual permanece vivo hasta hoy, siendo palpable en las agrupaciones de los antiguos habitantes de Sewell y de sus descendientes, agrupados en organizaciones que buscan perpetuar esa comunidad de experiencias, de identidad y de memoria, que esta reflejada de manera muy idónea en la creación artística realizada en torno a este fenómeno, particularmente en la literatura.

Galería